Una de nuestras debilidades son las flores de otoño, nos encanta su gama de colores y el ambiente que crean en cada hogar o espacio. La Floristeria Bourguignon, una de las floristerías con más historia de Madrid ha llenado el centro de la ciudad de flores de otoño. 

En 1930 Juan Bourguignon se instaló en Madrid y creó su floristería. Venía de Holanda, el país de las flores por excelencia, por lo que su visión de este mundo fue para el Madrid de la época una auténtica revolución. Fue el primero en importar flores cortadas desde los Países Bajos a la península y los servicios que ofrecía en su negocio ubicado en el número 85 de la calle Almagro sentaron las bases de la floristería moderna.

Desde entonces han pasado por su taller hasta nueve generaciones y hoy es David Bourguignon el que ha tomado el relevo. Han cambiado muchas cosas desde que llegara el primer Bourguignon a Madrid, hace casi 90 años, pero no la experiencia y el arte floral que se ha sabido transmitir de generación en generación.

La floristería sigue siendo desde que abriera sus puertas un centro de referencia en la decoración floral, es moderna y es clásica pero, sobre todo prima la calidad de las flores por encima de todas las cosas, interviniendo en todo el proceso, desde la selección de las mismas hasta la entrega del ramo.

Además, su experiencia decorando eventos, bodas y fiestas de todo tipo les confirman como una de las floristerías más versátiles experta en crear universos efímeros.

Bourguignon… Las flores lo dicen todo.

El otoño es una estación que invita a pasar más tiempo en el interior, a rodearnos de cosas bonitas y disfrutar de la compañía mientras, fuera, el tiempo pasa. Bourguignon, la floristería experta en crear ambientes únicos, lo sabe y por eso ha querido presentar su nueva colección de ramos de otoño e invierno para novias en un lugar de lo más acogedor y ante un grupo reducido de invitadas.

El restaurante Raimunda, en pleno centro de Madrid, se ha convertido en un lugar mágico y romántico gracias al impresionante montaje de plantas y de flores que daba la bienvenida a las invitadas de este almuerzo tan especial.

Bodegones que parecían sacados de un cuento.

Las asistentes se transportaban automáticamente a un bosque encantado, al otoño que nos propone Bourguignon y que, pese a lo que se pueda pensar, está lleno de color y variedad.

Las hortensias de otoño, los crisantemos, el escaramujo y las rosas de jardín, que ahora mismo están viviendo su segunda temporada, se combinan creando una explosión de color, en ocasiones, salpicadas por elementos originales como los frutos típicos de la estación: las bayas.

En la colección para ramos de novia que propone Bourguignon los encontramos para todos los gustos: románticos a más no poder en tonos crema y rosa claro, o en colores granates con pequeños toques de rosa pastel.

Llama la atención la gran variedad de flores y colores que se emplean desmontando el mito de que en otoño solo encontraremos hojas y tonos tostados.

”Con esta selección de ramos hemos querido, diferenciarnos por un lado, huyendo del exceso de verde y apostando por las flores y, por otro lado, potencias ese romanticismo que solo las flores nos pueden dar”


Evento organizado por La Agencia Rumor Comunicación